martes, 3 de noviembre de 2009

La foto del carrusel. A él no le gustaba tanto como a ella. A él no le parecía linda la palabra carrusel, tampoco calesita, prefería no nombrar el lugar donde estaba en la foto. Prefería mirar para otro lado, no mirar los colores pasteles ni los círculos de luz que aparecían mágicamente. Se hubiera conformado con esa misma foto tomada por una cámara digital habitando en la computadora. A mi me encantaría hacer un collage en todas las paredes de mi casa, incluso en los techos. Me encantaría pegar cualquier foto hermosa sin importar lo que piensen los hombres como aquél. Aquél cuerpo somnoliento que no le gustan los carruseles.

jueves, 29 de octubre de 2009

miércoles, 21 de octubre de 2009

edificio viejo, escaleras rotas y techos altos de los lindos. de los que retienen los truenos y el olor a tostadas.
lluvia gris, mucho ruido a lluvia gris y luz de lluvia gris.
parecíamos a la luz de las velas pero sin velas y sin noche.
cuando me hablaba, quería prestarle más atención y pensar menos en que no le iba a interesar lo que le iba a decir.
cuando le hablaba, quería hacerlo más despacio sin apurarme para terminar rápido lo que a él no le interesaba.
cuando las voces no interrumpían el ruido a lluvia gris y a luz de velas, volvía a respirar con mi ritmo natural.
estábamos parados en el medio de la nada. rodeados de libros y remolinos de viento de lluvia gris hasta que alguien cerró la puerta y las velas se ahogaron.