martes, 5 de junio de 2012



como un ovillo de lana color lila
.
le hablo y no me escucha
le escribo y no me entiende
lo abrazo y se duerme
.
alguien sostiene la punta de lana y tira para sí
.
congelo el momento en que decido una vez más callarme
ya no soporto creer en que va a adivinar lo que pienso
y que nunca suceda
.
la lana por el frío de las baldozas se vuelve hostil
.
lo llamo y no presto atención a lo que me cuenta
estoy esperando que me diga: vamos al mar en tren
que nos encerremos tres días en un cuarto dentro del bosque con una ventana gigante
o que vivamos bajo una frazada tomando té hasta que muera el invierno.


sábado, 5 de mayo de 2012


las pocas palabras que me salen ya son repetidas y no significan lo mismo que la primera vez que las escuchaste
se desgastan, se llenan de telas de arañas que me hacen estornudar
me decís salud y que vuelve mi almita al cuerpo
quiero masticarte que te quedes por siempre dentro mío

 o que te alejes lo más que puedas te hagas diminuto, te subas a las arañas -no elijas una sóla porque me darían muchos celos-
 y vivas en mis palabras repetidas para que ya no pueda extrañarte nunca más

viernes, 16 de marzo de 2012

yo también quiero empezar a pintar un cuadro con vos cuando tenga la primera contracción
y luego de dos horas con los dedos azules, ir por el teléfono.

domingo, 11 de marzo de 2012





es algo gris o rosa pálido como el color de las mejillas con que sueño

decime para qué pasás tus días junto a mi
para qué paseamos juntos
para qué me hacés caso cuando grito que me abraces

me encanta verte dormir pero estoy inquieta
voy al patio a fumar un cigarrillo y se cierra la puerta haciendo ruido
me asusta haberte despertado y que te hayas escapado por la ventana montado de un gato negro con ojos que iluminan tu camino hacia la luna
hago silencio en mi cabeza para escucharte respirar fuerte y saber que seguís soñando lo que casi nunca recordás, me quedo tranquila
cuando vuelva con los pies lleno de tierra podré acariciarte el pelo

quisiera que me inventes historias cuando te pregunto qué soñaste y poder dormirme rápido como vos
juguemos a no dormirnos nunca, tenemos que encontrar ese lugar
donde en cada pestañeo nos acaricie el gris y rosa pálido del aire.